El aceite de oliva virgen extra es un nutriente excepcional y básico en la tradicional dieta mediterránea, esencial para una alimentación sana y equilibrada, porque además de tener vitaminas A, D y K, es especialmente rico en vitamina E, de efectos antioxidantes y regeneradores de las membranas celulares. También tiene muchas indicaciones terapéuticas aplicado en el exterior en masajes y pomadas con efectos protectores de la piel y cicatrizantes en heridas y úlceras. Es protector del aparato digestivo, disminuyendo la acidez gástrica, estimula la mineralización de los huesos y las pérdidas de calcio. Ayuda a disminuir la presión arterial, regular el colesterol y limpiar las arterias y es especialmente recomendado por dietistas en la alimentación infantil, de los deportistas y en la tercera edad.