No sólo los restauradores, gourmets y especialistas saben apreciar este "Oro líquido", La sensación que deja en el paladar es intenso, con cuerpo, ya que se trata del zumo de un fruto natural, de la aceituna arbequina. Disfrutar de una rebanada de pan tostado con un buen chorro de nuestro aceite es por sí solo una delicia para gourmets.

Está especialmente indicado para consumir en crudo, así apreciaremos sus aromas y sus propiedades al 100%. En ensaladas, alioli, pan con tomate, romescos y todo tipo de salsas es el ideal. También en frituras es una buena opción, porque crece en la sartén y soporta muy bien las altas temperaturas sin degradarse.